vasija cerrada


CAPÍTULO III
El Misterio
César I. Actis Brú

Con el correr de los años he ido afianzando la profunda convicción de que Monseñor Zazpe no sólo poseía una fina percepción para los ámbitos del Misterio como una zona extra natural, sino que toda su vida estaba transida, traspasada, por el Misterio.

Así como la esponja dentro del balde con agua contiene una porción del agua porque está inmersa en ella, análogamente el tercer obispo de Santa Fe vivía el Misterio y en el Misterio.

Pero en Zazpe, el Misterio no era percibido y vivido meramente como "lo numinoso" -según nos explicaron en su momento Rohr, Cazeneuve, Malinowski y, con sus propios matices Mircea Eliade- ante el cual se reacciona con actitudes de Tabú (fuga; "esto no") de Magia (manipulación y comercio) o de Religión (sumisión y acatamiento), sino como "vida que se vive en una realidad divina" y que, obviamente, excede la capacidad natural de intelección humana.

Podemos decir que -aunque no esté ausente en Mons. Zazpe una sincera actitud religiosa frente a "lo numinoso"- va mucho más allá al darnos a entender su participación vital en el Misterio como realidad sobrenatural, participación que es posible por la Encarnación del Hijo de Dios.

Los siguientes ejemplos, extrapolados de sus homilías, entiendo que son significativos:

El episcopado como misterio

"El concilio Vat. II da a entender que la realidad episcopal es un misterio que se manifiesta en su nivel más profundo, misterio que se manifiesta desde la elección del cargo, que acompaña siempre el ejercicio de ministerio y que debe vivirse en la fe más pura y oscura".

"Cuando hay que decidir en el ámbito del misterio, el juego de las decisiones se rige por dos leyes insólitas: la de la propia indignidad y la de la inagotable misericordia del Señor. Es la clave del Magnificat mariano."

" La teología de occidente relaciona al Obispo preferentemente con Cristo y la teología oriental con el Padre Celestial. Son aspectos complementarios que iluminan la dimensión misteriosa del episcopado." (14)

"El pueblo de Dios adhiere a su Obispo porque desde la fe, penetra el misterio y trasciende las barreras visibles de sus imperfecciones y limitaciones para verlo como principio y fundamento de la Iglesia diocesana." (15)

"Concluyamos afirmando estas realidades invisibles en la adhesión sincera y leal al Obispo que son la gracia sacramental sería nada y sin lugar a dudas menos que nada, pero que por decisión misteriosa del Supremo Pastor es su imagen, su voz y su presencia". (16)

La pobreza como misterio (17)

"Para Cristo la pobreza no es sólo un problema social, sino un misterio redentor al cual todos estamos llamados."

La liturgia como misterio (18)

"La majestuosa y severa liturgia de la Semana Santa evoca, actualiza y proyecta a través del signo, los hechos que eslabonan esta historia, el misterio que subyace y las virtualidades que despliega."

Los valores como misterio

"Por Cristo Resucitado, los valores religiosos conservan una misteriosa vigencia, a pesar de ser mal testimoniados, pobremente defendidos y a veces, deficientemente propuestos". (19)

"Los valores morales a que nos referimos son una realidad de carácter permanente, que afectan al comportamiento ético y a la percepción de la persona: el valor de la verdad, de la justicia, de la responsabilidad, de la conciencia moral como guía de la conducta, del servicio a los demás, de la solidaridad ante el sufrimiento ajeno, del sacrificio y especialmente el valor del misterio." (20)

"En Cristo Resucitado los valores religiosos muestran su misteriosa vigencia, a pesar de ser mal testimoniados, insidiosamente marginados, deficientemente propuestos y pobremente defendidos". (21)

El Amor de Dios como misterio

"Según San Pablo, el amor de Dios -considerado en Él mismo- no tiene medida. Su altura, su anchura y su profundidad se pierden en el misterio, pero en nosotros puede medirse, limitarse, bloquearse y desaparecer. También puede crecer y expandirse." (22)

"El amor de Dios es la clave para iluminar y descifrar el misterio de la Redención. Por amor creó, por amor se encarnó y por amor nos redimió." (23)

"Por eso, enseña Juan Pablo II que la gracia específica del Año de la Redención es un renovado descubrimiento del amor de Dios que se da y es una profundización de las riquezas inescrutables del misterio pascual de Cristo." (24)

El presbiterado como misterio

"Toda Ordenación Sacerdotal renueva el misterio de Navidad: con los Angeles, alabemos; con los pastores, veneremos; con María contemplemos. Así sea." (25)

"En estos días de la Semana Mayor, esos gestos expresan su máxima profundidad y su inasible misteriosidad."

"Este año el Santo Padre nos ha enviado una nueva Carta continuación de la del año pasado, dedicada a la Eucaristía, y más en concreto a algunos aspectos del misterio eucarístico incidentes en la vida sacerdotal"

"Con la sola Palabra, la Iglesia tiene espacio en la historia, pero sin la Eucaristía carece de arquitectura para ese espacio. Tiene fieles convocados fraternalmente para una comunión con Él y entre sí, pero esa comunión se concreta de manera peculiar y misteriosa por la Eucaristía."

"La proyección de Cristo Resucitado al sacerdote, opera una profunda y misteriosa transformación personal como participación de la misma Resurrección". (26)

"La liturgia de la ordenación presbiteral, con su riqueza de elementos visualizantes del misterio sacerdotal, es el mejor comentario a la Palabra del Señor que acaba de proclamarse."

"Las palabras bíblicas, las formulaciones y admoniciones del ritual, las melodías y los gestos, manifiestan que estamos ante el misterio del sacerdocio de Cristo, participado y actualizado por dos jóvenes santafesinos que un día oyeron el llamado y respondieron con prontitud y generosidad juvenil."

"Estamos ante una dimensión más honda, porque estamos ante el misterio." (27)

"Desde este prólogo, la carta se desliza decididamente hacia el misterio de la Redención que especifica el sentido teológico de este Año Santo."

"Sí para todos los creyentes, hijos e hijas de la Iglesia, significa una invitación a releer nuevamente su propia vida y su vocación a la luz del misterio de la Redención, esa misma invitación se dirige a nosotros con una intensidad mayor".

"Si toda la Iglesia vive de la Redención la actualiza y la proyecta, el sacerdocio ministerial de una manera especial queda entroncado con el misterio redentor".

"Dice el Papa en su carta: "¡Oh, cuán profundamente está constituido cada uno de nosotros en el propio "yo" sacerdotal a través del misterio de la Redención!"

"El misterio de la Redención puede definirse desde las perspectivas del pecado, pero conviene hacerlo desde la óptica del amor como lo hace Santo Tomás de Aquino y lo recuerda el Papa en la carta: "Y nosotros sacerdotes, ministros de la Eucaristía, nos encontramos particularmente próximos a este Amor redentor que el Hijo Unigénito trajo al mundo".

"Debemos reconocer que junto con la Eucaristía, el misterio de aquel Amor redentor se encuentra, en cierto modo en nuestras manos, vuelve cada día a nuestros labios y está inscripto en nuestra vocación y en nuestro ministerio".

"La carta prolonga la reflexión sobre el misterio de Redención, diciendo que la Redención permanece unida al perdón de la manera más estricta."

"La fatiga de este ministerio sagrado os ayude a comprender aún más cómo el sacerdocio ministerial de cada uno de nosotros, está inscripto en el misterio de la Redención mediante la Cruz y la Resurrección".

"Prediquemos el misterio de la Redención oportuna e importunamente; con fuerza interpelante, perseverantemente y organizadamente". (28)

La vocación como misterio (29)

"Es indudable la gracia misteriosa del Señor sobre la Arquidiócesis sobre todo, constatando que estas nuevas vocaciones, en su mayoría, no provienen de movimientos u organizaciones parroquiales. Algunas responden a familias de fuerte consistencia cristiana y otras -especialmente las juveniles- a una acción directa del Espíritu Santo sin la mediación corrient -de una parroquia o de un movimiento apostólico de juventud."

La Virgen María como misterio

"Cristo quiere que su Madre Santísima sea honrada en el misterio de la Concepción; pero también en su rol de Mediadora y Asociada; que la devoción a María integre a la Virgen de Belén, la del Magníficat, la de la Cruz y la del Cenáculo esperando al Espíritu Santo". (30)

"En todas las catedrales de la República y de diversas maneras -concentraciones, peregrinaciones, jornadas de oración, celebraciones Eucarísticas- la Nación entera abre una etapa de renovación cristiana a la luz del misterio mariano."

Qué es un Año Mariano Nacional? Un intento comunitario, diocesano y planificado de renovación cristiana desde las perspectivas de María. Un año de profundización del misterio Mariano. Un año de conversión de todos los sectores del Pueblo de Dios como fundamento y raíz de toda la actividad misionera a desarrollarse durante el año y que culminará el 12 de octubre de 1980 en la clausura del Congreso Mariano Nacional a realizarse en la el ciudad de Mendoza.

Debe ser un año en el que aprendamos a contemplar a Cristo con los ojos de María, a amar a Cristo con el corazón de María, a caminar hacia Cristo de manos de María, a orar en la plegaria de María, a evangelizar desde el misterio Mariano, a anunciar el Sermón del Monte desde el cántico del Magníficat." (31)

El primado de Pedro como misterio (32)

"En esas profundidades se contempla que la Iglesia está asentada sobre la roca visible de Pedro y la invisible de Cristo. No se trata de una perdurabilidad racional sino inefable y misteriosa."

"El fallecimiento de un estadista, de un dirigente o de un gobernante, aunque sea noticia para el mundo, no alcanza la misteriosa resonancia que posee la muerte y la elección de un Pontífice".

La juventud como misterio (33)

"Es la juventud que en Cristo adquiere una misteriosa fuerza para liberarse del consumismo envolvente y decadente que le ofrece la sociedad."

"Contempla esta inmensa mies, e intercede pa-ra que el Señor infunda hambre de santidad en todo el Pueblo de Dios y otorgue abundante cantidad de sacerdotes y religiosos, fuertes en la Fe y celosos dispensadores de los misterios de Dios."

La niñez como misterio (34)

"Sabemos que los niños no tienen el poder de gobernar un país, ni dirigir un diario, enseñar en la universidad o conducir una empresa, pero creemos que la oración de los niños, tiene una fuerza misteriosa ante Dios para cambiar el corazón de un asesino, de un ladrón, de un violento y hasta para modificar el curso de la historia, cuando son muchos los niños que ruegan, que piden y que esperan en Jesús".

"Violan los derechos de estos niños los novios que no preparan su paternidad como un misterio."

La humanidad como misterio (35)

"La familia humana hunde sus raíces en el misterio inmutable y eterno de Dios."

"Por eso Cristo la redimió e incorporó al misterio de salvación, haciéndola expresión doméstica de su Iglesia."

La oración como misterio (36)

"Porque tienen fe, viven de tres certezas: la soberanía fulgurante de Dios para quién nada hay imposible, la radical insuficiencia del hombre para llegar a la paz y la eficacia misteriosa de la oración, para superar la insuficiencia humana y movilizar la soberanía divina."

El Santo Rosario como misterio (37)

"Hemos meditado los misterios del Rosario; es decir, los momentos más significativos de la historia de salvación, cuyos agentes pensantes son el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, el protagonista y artesano, Jesucristo y María, la Madre de Jesús, colaboradora asociada en un rol coprotagónico."

"Esta noche (María) nos ha llamado para entrar en comunión con sus misterios de gozo, dolor y gloria, porque toda vida humana es un tejido de alegría y dolores"

"Queremos compartir con María sus misterios gozosos, pero queremos que ella comparta con nosotros, nuestros gozos."

"El Rosario existencial de la juventud aquí presente, quizás ha desgranado solamente las cuentas de sus misterios de gozo: el gozo de vivir, el gozo del bautismo, el gozo del perdón y de la Eucaristía, el gozo de tener un padre y una madre, el gozo de una novia, el gozo de ser Iglesia, el gozo de ser joven, el gozo de soñar, de proyectar y el gozo de sembrar."

"Señora del Rosario: prepáranos para los futuros misterios del dolor: el misterio de perder a nuestro padre o a nuestra madre, el misterio de pecar y de traicionar, el misterio de descubrir dolorosamente la vocación y el misterio de errar la vocación, el misterio de llorar, el misterio de la soledad y el misterio de morir."

"Señora y Madre nuestra: prepáranos para nuestros misterios gloriosos: el misterio de vivir en gracia, el misterio de prometer y de cumplir lo prometido, el misterio de ser llamados a la vida sacerdotal consagrada, el misterio de vivir la profesión como servicio y el trabajo como ofrenda, el misterio de ser padre y de ser madre, el misterio de presidir la mesa familiar, el misterio de recibir un nuevo hijo y el misterio también glorioso de perder un hijo, el misterio de ser siempre joven en el corazón, el misterio de encanecer sonriendo y de morir bendiciendo, el misterio de resucitar como Cristo y María y con Cristo y María."

"La juventud argentina quiere seguir contemplando los misterios de María y prolongarlos en la propia existencia juvenil."

El evangelio como misterio (38)

"La Buena Nueva de Dios a la humanidad, ha sido Cristo y en 1981, sigue siendo la única Buena Nueva. Su muerte revela el amor de Dios por el hombre y el misterio abismal de maldad que puede albergar el hombre. La Resurrección a su vez es la revelación de otro misterio abismal: la posibilidad de renovación, que también guarda el corazón del hombre."

La familia como misterio (39)

"La familia tiene, para bien y para mal, una fuerza misteriosa para fijar los valores, los criterios y las líneas de pensamiento de los hijos."

La Iglesia como misterio

"La Iglesia es un inmenso cuerpo intercomunicado entre sí por misteriosos canales y ramificaciones."

"La Eucaristía expresa y construye la Iglesia del modo más profundo y misterioso."

"La Iglesia es sociedad, es pueblo, es esposa de Cristo, es viña del Señor, es Templo de Dios, tiene organicidad visible, produce actos tangibles y vive acontecimientos históricos pero su realidad de Cuerpo Místico constituye el fondo misterioso sobre el cual se asientan los otros aspectos de la Iglesia."

"La celebración del Corpus es la proclamación jubilosa de la presencia de Cristo en su Iglesia, la presencia más excelsa, la más noble y la más venerable pero no se trata sólo de la presencia substancial de Cristo -maravilla inaudita- sino del misterio que vincula y reúne en torno a Cristo a todos los bautizados recapitulando en un solo cuerpo a la Iglesia y en algún sentido al mundo en potencialidad."

"El mundo necesita descubrir el misterio del dolor y el que comemos ordenó tomar la cruz de cada día y seguirlo prolongando la suya."

"Concluyamos nuestro homenaje a Cristo en la Eucaristía con el compromiso de actualizar en nosotros sus exigencias personales y comunitarias, proyectando una Iglesia donde la imagen de Cristo refleja con nitidez y transparencia la figura amorosa del Padre y el misterio inefable del hombre." (40)

"La Iglesia es el testigo de esta verdad sapiencial; es decir, del significado último del hombre, pues ella debe anunciar a Cristo, en cuyo misterio se descubre enteramente el misterio de toda persona humana y de toda realidad". (41)

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En un brillante prólogo, que dedicara a un opúsculo de poesía mística (42), sintetiza -a mi juicio- con un elevado lenguaje poético su particular vivencia del Misterio:

Nuestra época ha perdido el sentido del misterio.

Pero no se priva impunemente a una civilización de estas zonas profundas en las que alimenta sus energías vitales. Basta abrir el periódico para certificar esta afirmación...

Decía Gabriel Marcel:

"Quizás lo único que reúne a la humanidad es el misterio. Sin el misterio la vida sería despreciable".

Nuestra civilización planetaria, por su extracción cientifista y técnica aborrece de la oscuridad y se encandila con la claridad.

Pero se engaña identificando oscuridad con penuria de luz.

El mundo del misterio es oscuro por exceso de luz.

Es la tiniebla luminosa de los místicos cristianos. Es la noche oscura de San Juan de la Cruz.

¡Oh llama de amor viva,
que tiernamente hieres
de mi alma en el más profundo centro!
Pues ya no eres esquiva,
acaba ya si quieres,
rompe la tela de este dulce encuentro
¡Oh cautiverio suave!
¡Oh regalada llaga!
¡Oh mano blanda! ¡Oh toque delicado,
que a vida eterna sabe
y toda deuda paga!
¡Oh lámparas de fuego,
en cuyos resplandores
las profundos cavernas del sentido
que estaba oscuro y ciego,
con extraños primores
calor y luz dan junto a su querido!

Toda palabra honda tiene resonancias de luz y de sombra por ser profunda y por ser búsqueda de profundidades.

El poeta cristiano es un testigo del misterio y un proclamador de su secreto.

Alguien ha dicho con exactitud que "si la poesía no es religiosa no es poesía".

Nuestra tradición española y latino americana constituye una cantera de poetas que han expresado sus vivencias religiosas -arduas, dolorosas y a veces martiriales- en versos de altísima profundidad y belleza.

César Actis Brú en esta etapa de su creación literaria bucea explícitamente en el misterio de Dios la inspiración de su vocación de poeta.

En su producción precedente ha rondado siem-pre el misterio, pero en esta obra que presentamos se ha adentrado profundamente en él.

Si la experiencia personal de Dios es un don de Dios al poeta, las confidencias del poeta constituyen un don del autor al lector.

La lectura pausada de estos poemas permite participar de la experiencia de alguien que habiendo contemplado y gustado el misterio la ofrece en comunión al lector:

"Único que Eres y Haces Ser.
Yo no te leo
en los Libros de la Vida
con los cuales alientas
la vida de los hombres.
Cuando atrevo mis ojos
en sus letras divinas
descifrando Tus Voces
eres Tú Quien me lee
desde la Eternidad" (43)

Más allá de la generosa actitud para con el autor, la exégesis de Mons. Zazpe nos revela indudablemente su relación con el Misterio, no como "lo ideado", "lo supuesto", "lo pensado", sino como "cosa" real y tangible con la cual establece una relación vital.

Por cuanto me ha parecido ver en los años que estuve de su lado, Mons. Zazpe además, había tocado el Misterio, no tanto como Tomás el mellizo (44), sino más bien como María en Betania, derramando nardo puro sobre los pies del Christós y enjugándolos con sus cabellos. (45)



Notas:

(14) Ocasión: 25/03/1977 - Homilía en la Consagración episcopal del presbítero Edgardo Gabriel Storni como Obispo Titular de Croe y Auxiliar del Arzobispo de Santa Fe.
Ubicación bibliográfica Revista del Arzobispado de Santa Fe Enero / Diciembre 1977 - Págs. 06-08.

(15) Ocasión: 03.09.1978. Homilía de la Misa Aniversario de la consagración episcopal de Mons. Zazpe - San Gregorio Magno - 03/09/1961.
Ubicación bibliográfica: Revista del Arzobispado de Santa Fe Julio / Diciembre 1978 - Págs. 31 a 32.

(16) Ocasión: 03.09.1981 Homilía en la Misa de aniversario de su consagración episcopal.
Ubicación bibliográfica: Revista del Arzobispado de Santa Fe Enero / Diciembre 1981- Pág. 34 a 36.

(17) Ocasión: 03.05.1981 - Mensaje con motivo de la peregrinación anual.
Ubicación bibliográfica: Revista del Arzobispado de Santa Fe Enero / Diciembre 1981- Págs. 27 a 30.

(18) Ocasión: 07.04.1977 Homilía de la Misa Crismal celebrada en la Catedral Metropolitana.
Ubicación bibliográfica: Revista del Arzobispado de Santa Fe Enero / Diciembre 1977 - Págs. 42 a 44.

(19) Ocasión:10.04.1977 - Mensaje de Pascua.
Ubicación bibliográfica: Revista del Arzobispado de Santa Fe Enero / Diciembre 1977 - Pág. 45.

(20) Ocasión: 16.02.1983 - Carta Pastoral para la Cuaresma de 1983.
Ubicación bibliográfica: Revista del Arzobispado de Santa Fe Enero / Diciembre 1983 - Págs. 49 a 52.

(21) Ocasión: 01.04.1982 - Mensaje pascual en la misa del Domingo de la Resurrección del Señor.
Ubicación bibliográfica: Revista del Arzobispado de Santa Fe Enero / Diciembre 1982 - Págs. 37 a 38.

(22) Ocasión: 03.07.1977 Clausura de la Misión Popular en las ciudades de Santa Fe y Santo Tomé. Homilía pronunciada en la Misa.
Ubicación bibliográfica: Revista del Arzobispado de Santa Fe Enero / Diciembre 1977 - Págs. 35 - 36.

(23) Ocasión: - 17.04.1983 Mensaje en la peregrinación anual a la Basílica de Ntra. Sra. de Guadalupe.
Ubicación bibliográfica: Revista del Arzobispado de Santa Fe Enero / Diciembre 1983 - Págs. 64 a 66.

(24) Ocasión: - 25.03.1983 Misa de apertura del Año Santo.
Ubicación bibliográfica: Revista del Arzobispado de Santa Fe Enero / Diciembre 1983 - Págs. 55 a 57.

(25) Ocasión: 16.12.1977 Ordenación presbiteral del diácono Jorge Juan Montini. Misa en la Catedral Metropolitana.
Ubicación bibliográfica: Revista del Arzobispado de Santa Fe Enero / Diciembre 1977 - Págs. 12 -14.

(26) Ocasión: 02.04.1980 - Homilía de la Misa Crismal celebrada en la Catedral Metropolitana.
Ubicación bibliográfica: Revista del Arzobispado de Santa Fe Enero / Junio 1980 - Págs. 31 a 34.

(27) Ocasión: 12.12.1979 Homilía en la Misa de Ordenación de presbíteros a los diáconos Mario Eugenio Grassi y Héctor Antonio Rucci.
Ubicación bibliográfica: Revista del Arzobispado de Santa Fe Enero / Diciembre 1979 - Págs. 38 a 40.

(28) Ocasión: - 30.03.1983 Homilía de la Misa Crismal.
Ubicación bibliográfica: Revista del Arzobispado de Santa Fe Enero / Diciembre 1983 - Págs. 57 a 60.

(29) Ocasión: 19.02.1978 Carta - Mensaje en la Homilía de la Misa de Apertura del Seminario Metropolitano de Nuestra Señora.
Ubicación bibliográfica: Revista del Arzobispado de Santa Fe Enero / Junio 1978 - Págs. 25 y 26.

(30) Ocasión: 23.03.1978 - Homilía de la Misa Crismal celebrada en la Catedral Metropolitana.
Ubicación bibliográfica: Revista del Arzobispado de Santa Fe Enero / Junio 1978 - Págs. 27 a 29.

(31) Ocasión: 14.10.1979 Homilía en la Misa celebrada frente a la Legislatura con motivo del Año Internacional del Niño.
Ubicación bibliográfica: Revista del Arzobispado de Santa Fe Enero / Diciembre 1979 - Págs. 38 a 40.

(32) Ocasión: 20.04.1980 Homilía de la Misa de Clausura de la Procesión vespertina en el santuario de la Virgen de Guadalupe.
Ubicación bibliográfica: Revista del Arzobispado de Santa Fe Enero / Diciembre 1980 - Págs. 35 a 37.

(33) Ocasión: 08.06.1980 Homilía al finalizar la procesión del Corpus Christi en la Catedral Metropolitana de Santa Fe. Ubicación bibliográfica: Revista del Arzobispado de Santa Fe Enero / Diciembre 1980 - Págs. 37 a 40.

(34) Ocasión: 10.10.1980 Mensaje dirigido a la juventud argentina en el Congreso Mariano Nacional de Mendoza.
Ubicación bibliográfica: Revista del Arzobispado de Santa Fe Enero / Diciembre 1980 - Págs. 41 a 45 Ocasión: 06.04.

(35) 1981 Mensaje Pascual durante la Misa celebrada en la Iglesia Catedral.
Ubicación bibliográfica: Revista del Arzobispado de Santa Fe Enero / Diciembre 1981- Págs. 24 a 25.

(36) Ocasión: 03.05.1981 - Mensaje con motivo de la peregrinación anual.
Ubicación bibliográfica: Revista del Arzobispado de Santa Fe Enero / Diciembre 1981- Págs. 27 a 30.

(37) Ocasión: 21.07.1981- Mensaje al concluir la solemne procesión de Corpus Christi.
Ubicación bibliográfica: Revista del Arzobispado de Santa Fe Enero / Diciembre 1981- Pág. 32 a 34.

(38) Ocasión: 30.06.1982 Homilía pronunciada en la celebración del vigésimo quinto aniversario de la Universidad Católica de Santa Fe.
Ubicación bibliográfica: Revista del Arzobispado de Santa Fe Enero / Diciembre 1982 - Págs. 41 a 43.

(39) Actis Brú, César I. Mínima Palabra, Poesía, Edit. Colmegna, Santa Fe, 1979.

(40) op. cit.(pág.11).

(41) Jn 20,19-29.

(42) Jn 12,1-3.


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